Ciertas situaciones en la vida familiar, laboral, de pareja, se repiten una y otra vez. Y generan tensión, críticas, distancia…, incluso a veces rupturas de la relación insalvables.
Mi trabajo consiste en encontrar formas prácticas de mejorar los vínculos y las relaciones (de pareja, de padres e hijos, laborales) sin largas terapias interminables.
La Terapia Breve es especialmente buena ofreciendo estrategias concretas para cambiar relaciones y emociones de manera rápida y efectiva; y los terapeutas breves lo hacemos enfocándonos en soluciones, recursos y nuevas formas de actuar y sentir.
No voy a explicarte ni la teoría ni la historia de la terapia breve.
Déjame, eso sí, ponerte un ejemplo de cómo suelo trabajar para que tú puedas valorar si te encaja o no; si te cuadra o no con lo que buscas.
Piensa en una pareja, por ejemplo, en donde ella, Arantxa, siente que pone mucho más en la pareja que él, Fernando. A esto se añade que Fernando la critica constantemente y hace muy poco para que compartan espacios de diversión e intimidad.
¿Qué haríamos en la primera sesión? Entre otras cosas, evaluar y redefinir
¿Cómo? Hablaríamos para comprender exactamente cómo es la situación, cómo lo vive la persona, o las personas que se acercan a consulta. E intentaríamos, al mismo tiempo, valorar el problema desde varias perspectivas.
¿Quién debería asistir a las sesiones? Todos los interesados. Si solo fuese Arantxa la dispuesta o relamente interesada en venir, pues trabajaríamos solo con ella. Es preferible que en consulta haya una única persona pero bien motivada, a que vengan dos, pero una de ellas sea un mero visitante, cuando no un posible boicoteador.
Esto se podría concretar más exactamente en
UNO. Identificar los patrones problemáticos. Por ejemplo preguntando “¿Qué situación se repite aquí y genera más malestar?”
DOS. Evaluar los intentos previos de solución. Analizando qué se ha hecho hasta ahora y por qué no funcionó.
En este caso, por ejemplo, un intento de solución fallido podría ser las veces que Arantxa organizó y planificó momentos para la pareja que terminaron en fracaso, porque Fernando los criticó y/o los boicoteó.
TRES. Redefinir. Plantearíamos cambios en la forma de ver el problema. .Algunas de las preguntas posibles podrían ser: “Las críticas y boicoteos ¿se dan porque Fernando no quiere compartir momentos contigo, Arantxa?, ¿se dan porque Fernando no se siente incluido cuando haces tú los planes?,¿en qué otras situaciones actúa Fernando casi como un niño caprichoso y, tú Arantxa, le toleras esta actitud?, ¿dirías que Fernando hace lo que hace por maldad o por torpeza?”.
CUATRO. Primera investigación. Cada día vamos a anotar en una hoja en qué situaciones Fernando se comporta de esta manera caprichosa, más pareciéndose a un hijo que a un verdadero adulto y compañero. Y, Arantxa, inmediatamente después de que esto haya ocurridovas a especificar en la hoja qué ocurrió, cómo te sentiste, qué hiciste, qué hizo él, qué dijo, cómo respondiste tú a lo que él hizo y dijo, qué pensaste, etcétera.
Después de la recogida de esta valiosísima información, en sesiones posteriores, elaboraríamos y pondríamos en marcha un plan, una estrategia, donde Arantxa se sintiese más cómoda y valorada disminuyendo el malestar y sufrimiento generado por esa manera de vincularse con Fernando.
Y por último, y siendo una de las fases más delicadas de la psicoterapia, plantearíamos la consolidación y mantenimiento del cambio. Es decir, fortalecer los cambios que hemos experimentado en el proceso terapéutico para que se mantengan lo máximo posible en el tiempo.
Explicar un proceso de psicoterapia por escrito, aún breve como el nuestro, nos llevaría a rellenar páginas y páginas. Por lo que lo dicho es un resumen muuuuy esquemático del modelo de trabajo que llevo a cabo.
Si resuena contigo lo que acabas de leer, llámame, escríbeme o manda audio, y vemos cómo podemos enfocar tu problema.

